Inicio Opinión Eres mi salto de fe

Eres mi salto de fe

463
0
COMPARTIR

Tú; que estás en el momento justo y en el tiempo oportuno. Tu; que has gritado mis silencios y heredado mis malos momentos.

Tú… eres mi historia favorita.

El desenlace de millones de plegarias… la aurora de tantos y múltiples ocasos… el resultado de cada – salto – de fe.

Tú, que despotricas las falacias e incongruencias de la burocracia, pero que pasas por alto las inconsistencias de la conducta en primera persona.

Tú, que defiendes el honor de cualquier mujer, pero miras con altanería a la misma. Como si con solo con el hecho de desearlo, pudieses poseerla.

Tú, que censuras el proceder de las generaciones pasadas, pero sobrevives en la comodidad por el esfuerzo, el sudor y los logros de estas.

Tú, que condenas la conducta del hombre; reclamas derechos que tienes desde el momento de nacer, pero aborreces las consecuencias que aporta esa libertad.

Tú, que malbaratas el tiempo que tienes en conquistas utópicas en el árbol del ahorcado…

Es tiempo. Llegó la hora de que demuestres lo que vales, lo que sabes, lo que puedes.

Si estás convencido o segura de que en tus manos las herramientas de la humanidad te convertirían en un dechado de sabiduría y poder… déjame decirte:

Llegó tu momento.

Tienes a tu vera toda oportunidad que envidiaste, pasada o venidera.

Eres la mano que sostiene el martillo, la hoz, el yunque y el botón del patito Donald Trump.

Eres el consumo y el producto. El consumismo y la producción.

Tu diestra sostiene las riendas del potro mientras tu siniestra sujeta la espada de Damocles.

Perfecto. Ahora que estás envestido o empoderada con todos los poderes que la mitomanía y mesocracia te confieren. ¿Qué vas a hacer?

Si.

A parte de señalar “la paja en el ojo de tu vecino” y las injusticias de todos los asegunes… Eres el hacedor. Eres la presidenta.

Dime: ¿Qué vas a hacer?

Por que la juventud de hoy está repitiendo las mismas arengas que los mozalbetes de los 60´s…

Se escandalizan por idénticas rocas y comen en las mismas mesas.

Es hora de mostrar que harás con lo que dices que a esta generación le sobra… y le falta a la generación pasada.

….

Antes de que te exprimas el cerebro en interminables contraofertas, permite que te asegure:

Eres la esperanza, la utopía para millones de preguntas que te llevan a UNA SOLA RESPUESTA.

No toleraremos ninguna sugerencia de tu parte que no sea un rotundo: “Si se puede”

Bueno, mi joven amigo, mi inapreciable amiga… ¿Cómo lo hacemos?

Jorge de Córdoba
San Juan del Río, Qro.
Querétaro de Arteaga
México

Comentarios

comentarios