Inicio Especial 7 de agosto Exposición Santanderina

Exposición Santanderina

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Un año después de la Batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1819, se instituyó la tradición de honrar este día. Por ejemplo, en 1834, en el decimoquinto aniversario, el General Francisco de Paula Santander creó el primer escudo de armas y lo presentó públicamente ese día, o muy importante hoy, sobre todo para los ‘paseos de olla’ o las salidas a la veraniega población de Melgar, es que desde 1925  el Presidente Pedro Nel Ospina lo decretó como una ‘fiesta nacional’ y con el paso de los años, además de los familiares planes que ya se mencionaron,  se han realizado eventos de diverso tipo: conciertos, exposiciones, conferencias, etc.  

Pero hoy quiero hacer mención a la conmemoración del año 1948, en el que la Academia Colombiana de Historia y su Junta de Festejos Patrios, inauguró un Homenaje del General Santander en el Museo Nacional de Colombia. Esta exposición contó con objetos personales, cartas y libros pertenecientes a este, así como pinturas y retratos de él y de sus familiares.

La exposición fue organizada durante  la dirección de Doña Teresa Cuervo Borda. Si, la misma que pertenecía a la  familia de Rufino José Cuervo y que además fundó el Museo de Arte Colonial, hoy Museos Colonial y Santa Clara, y nada más y nada menos que  la responsable del traslado a la sede actual del Museo Nacional de Colombia,  la antigua Penitenciaría de Cundinamarca o  famoso “Panóptico”.

Al respecto de la reinauguración del Museo, Doña Teresa  escribió en el prólogo del Catálogo del Museo Nacional publicado en 1960 por el Instituto Caro y Cuervo:

En agosto del año 1946, recibí los despojos del Museo Nacional, de un triste depósito; como en ese entonces se aproximaba la reunión, en Bogotá, de la IX Conferencia Panamericana, pensé en un proyecto de reforma y adaptación del edificio del “Panóptico”, con el fin de instalar allí el Museo Nacional en forma decorosa y definitiva. (…)

Justo fue el tan recordado 9 de abril de 1948, la fecha que se fijó para  la reinauguración del Museo Nacional; pero los trágicos acontecimientos de ese día, impidieron llevar a cabo este acto inaugural, que sólo pudo efectuarse un mes después, sin la misma pompa pero bajo la bendición del  ‘Excelentísimo Monseñor Emilio de Brigard’. Entre las personalidades de la farándula criolla de entonces, pudieron  contar con la asistencia de: Mariano Ospina Pérez, Presidente de la República, el Ministro de Educación,  Fabio Lozano y según Doña Teresa asistieron altas personalidades del mundo político, científico y social.

Homenaje al General Santander
Homenaje al General Santander

Lo que exhibieron.

 

La exposición dio inicio el 7 de agosto de 1948, con un acto en el que el Señor Carlos Lozano y Lozano, miembro de la Academia Colombiana de Historia, develó el busto del General Santander y para lo cual no perdió la oportunidad de lucirse con un discurso titulado “Homenaje al general Santander” .

 

Fue una exposición única, logró reunir piezas de varias entidades culturales como el Banco de la República y la Academia Colombiana de Historia, y de particulares, personajes como Eduardo Santos, Luis Augusto Cuervo, Rafael Martínez Briceño, Luis Fonnegra Suárez, Leonor Fonnegra de Fernández, Carlos Cuervo Borda, Sophy Pizano de Ortiz y la familia de Laureano García Ortiz, quienes hicieron préstamo de diferentes piezas, que en la actualidad hacen parte de la colección permanente del Museo Nacional de Colombia. En el ya mencionado catálogo, en la copia que se conserva en la Biblioteca Nacional de Colombia, con algunas transgresiones por el paso del tiempo y los usuarios, pude ver como se hizo una lista detallada de los objetos y sus propietarios.

 

Me llamó la atención entre este inventario, encontrar objetos como: la gualdrapa de paño rojo con bordados en oro, el penacho y el uniforme del general, que vale la pena mencionar fueron elementos que formaban parte de la colección personal de Manuel Martínez Briceño, médico y abogado, catedrático de historia de la medicina en la Universidad Nacional, autor de Contribución a la historia de la medicina colombiana junto a Guillermo Hernández de Alba  y editor del Diario del General Francisco de Paula Santander en EEUU y que entregó al Museo Nacional,  pero sus actos filantrópicos no se quedaron solo en este, vale la pena mencionar que Martínez Briceño, donó gran cantidad de su biblioteca al Instituto Caro y Cuervo y allí, actualmente, la sala de libros raros y manuscritos lleva su nombre.

 

Finalmente, no me queda más que, primero, quedó mucho por contar sobre esta exposición y segundo, resaltar la cara filantrópica que nos dejaron eventos como este, para la memoria no solo de un día 7 de agosto, sino para la memoria del país, por tanto hago un llamado a que continuemos apropiandonos de nuestro patrimonio cultural.

De rayones y otras transgresiones en libros públicos de la @biblionalcolombia

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